Marisol aprendió a hornear subida en un cajón en la panadería de su abuela, en Camagüey. Cuando ella y Rafael llegaron a Lake Worth Beach, hacía pastelitos en casa para los cumpleaños, después para el mercado de los sábados y después para todo el que los pedía.
En 2016 abrieron la panadería en Palmetto Row y le pusieron el nombre de la ceiba, el árbol grande bajo el que se reúne todo pueblo cubano. La ventanita abrió esa misma semana. Todavía es lo primero que abre, a las 6:30 cada mañana.